• José Musse

Regresando a B-60 I parte




En 1997, mis negocios estaban creciendo y debí enfrentarme a mi mismo. Había criticado abiertamente a todo bombero que vendiera equipos de protección contra incendio, entrenamiento u ofreciera asesorías en materias de seguridad. Todo ello es un conflicto de interés que solo afecta al desarrollo del Cuerpo de Bomberos. No quería ser uno de esos bomberos que luego de un incendio entregan tarjetas de negocios.


Debí escoger entre crecimiento personal o una carrera bomberil donde no seguiría lo que predicaba y por ello me fui de la institución bomberil. No fue una decisión fácil. Luego fui más allá y creé la revista Incident Commander Magazine, y la hice crítica, probablemente quemando puentes intencionalmente para obligarme a mantenerme leal a mi mismo y a mis convicciones. Para el año 2000, tras la politización del Cuerpo de Bomberos que llevó al CGBVP finalmente ha no poner la foto de Víctor Potestá Bastante en la sala de honor del Comando Nacional (ahora condecorado por el actual Comandante General Ponce La Jara), corté todo vínculo con la entidad bomberil. Hasta antes había recargado extintores gratis a cualquier estación de bomberos que lo pidiera y había entregado más de 600 becas a bomberos, incluyendo clases con profesionales norteamericanos que traje con mi propio estipendio. Especialmente introduciendo el Sistema de Comando de Incidencias. Me juré a mi mismo nunca volver a pisar una estación de bomberos peruana mientras existieran bomberos corruptos.


No fue hasta después de enterarme del fallecimiento del Brigadier Mayor CBP Italo Potestá Hurtado que he vuelto a la Compania de Bomberos Antonio Alarco 60, he vuelto de la única forma en que me podía sentir cómodo y sin romper la promesa que me hice a mí mismo. A una Antonio Alarco virtual. Probablemente la primera compañía de bomberos peruana totalmente digital, creada totalmente en computadora. Con fotos, memorias y la ayuda de un arquitecto en mi equipo de trabajo. Estamos recreando la B-60 con unidades incluidas. Dos International y una vieja Dodge 100 que era el vehículo auxiliar. Esta es mi forma de homenajear al Jefe Italo Potestá Hurtado.





He agregado fotos mias en la sala de estar. Lo hice no por ego, sino para proteger mi trabajo digital. Para 1999 creé una website llamada Primer Museo de Bomberos Peruanos, donde recopilé la historia bomberil después de meses de trabajo. El bombero Julio Cox, robo parte de mi trabajo, incluyendo fotografías que yo mismo tomé (será tema de otro artículo) y las publicó como propias sin mi permiso y sin siquiera mencionarme. Eso sí, el comandante general Ponce de la Jara lo acaba de condecorar en parte por su libro de la historia de los bomberos peruanos. Las ratas siempre progresan en el Cuerpo de Bomberos del Perú.


En 1997 cuando creé el Centro de Entrenamiento de Bomberos Profesionales, comencé a introducir el Sistema de Comando de Incidentes con la última tecnología disponible y llevé al país el combate de incendios en 3D. En un principio licencié la tecnología. Quizá en esos tempranos años fueron los bomberos de la Salvadora Lima 10 y el equipo humano de Ricardo Cajo, quienes más ventaja tomaron. Luego, comenzamos a desarrollar nuestra propia capacidad tecnológica y crear nuestros propios simuladores de incendio 3D. Para el 2007, siendo invitado como ponente al II Congreso de Bomberos en Mérida, Venezuela. Fue la última vez que presenté en Sudamérica los simuladores de realidad virtual que usaba el Centro de Entrenamiento de Bomberos Profesionales.


La línea entre realidad y fantasía es muy delgada. Este B-60 digital, asumo único y pionero, no es un proyecto concluído, espero poder perfeccionarlo. Es la recreación no del actual cuartel, que ha modificado su puerta levadiza y las ventanas internas. Es la reproducción más fiel que hemos podido lograr inspirado en la base de bomberos inaugurada el 8 de diciembre de 1987.


RECREACION VIRTUAL.

FOTO DE PLACA DE INAUGURACION


Mientras trabajaba en el proyecto, me ha dado pena ver su deterioro. Losetas perdidas, rotas. Sí, claro, nada escapa al paso del tiempo, pero para eso existe el mantenimiento. Espero que el actual jefe de la 60, César Yañez con el apoyo del Jefe Departamental del Callao German Medina se pongan a trabajar. Una baldosa perdida hoy, serán dos mañana. Es que no se trata de comprar unidades vehiculares y construir más cuarteles, se trata de mantener la infraestructura. La Alarco 60 hizo historia, se trata del testimonio de un Cuerpo de Bomberos pobre a uno más rico. Fue la primera obra en construirse con recursos propios, fue la primera licitación pública que se hizo para construir un cuartel de bomberos.


Mientras recreaba las insignias, debí rebuscar en un cajón especial en casa donde guardo mis insignias y rango de bombero. Ahí encontré el escudo de los bomberos del Callao, que fue pintado en el cuartel original, con la Torre del Real Felipe. No había abierto ese cajón en más de una década, cuando volteé el parche con el escudo de los bomberos del Callao pude leer H-7 Musse. Era el antiguo código para seccionario. Se me entregó ese parche para mi graduación de bomberos. Pude reconocer la letra, era del comandante Italo Potestá.


No recuerdo haberla volteado antes, por años estuvo cocida en mi uniforme azul. Fue una sorpresa que me golpeó bastante fuerte. Es lo único físico que me queda de aquel jefe de bomberos que me enseñó tanto.


José Musse

New York City.