• José Musse

Convertir Milenials en Bomberos


Millennials y la generación Z son la generación del internet. Son la mayor fuerza laboral del planeta, la que tiene acceso a la mayor información, pero no necesariamente la más informada. Tienen características importantes muy diferenciadas de la generaciones previas, la mayoría de niños no jugaron en la calle y probablemente hayan usado pocos juguetes y su mayor entretenimiento venga por una pantalla electrónica.


Como personal de emergencia es un reto formarlos. Es una generación que lee poco, no gusta de largos artículos, está acostumbrada a la fuerte estimulación visual. Pinterest es una plataforma netamente visual, tiene más usuarios que Twitter, Instagram y Facebook combinados.


Mi mejor respuesta es la formación 3D que sigue el mismo lenguaje de un videojuego. Siempre debemos diferenciar entre el uso de historias visuales y la visualización de información, prefiriendo la segunda porque ser bombero es más un campo científico que político, donde presentamos datos y no esperamos o promovemos una idea en particular, que es lo que se espera con historias visuales.


La educación virtual 3D es perfecta pero no todos pueden pagarla. HTC VIVE Pro Eye cuesta alrededor de 1.600 dólares, sin contar el costo del software ni del instructor que la puede hacer inaccesible para servicios voluntarios.


El 65% de la población es visual learners. El 75% de lo que aprendemos es a través de nuestra visión. El instructor que haga su clase más visual e interactiva será más exitoso, siempre ha sido así, ahora es más relevante. El consumidor promedio prefiere mirar un video, luego ver fotos o gráficos relacionados al tema y al final leer. Curiosamente es el mismo orden de presentación de la revista Desastres.org. Un video en la página principal, seguido por fotos y artículos profesionales para leer.


En la enseñanza superior, la dinámica de las clases deben adaptarse y ser más activas. Mi consejo es que se aumente el número de prácticas presenciales y ejercicios de campo y que se de la información clave durante y después de un ejercicio en particular y que sea solo pertinente para ese módulo. Con ello cortamos las largas sesiones de hablar en un aula y nos concentramos en estimular al alumno y bombardearlo con información cuando está interesado y excitado por lo que acaba de pasar en el campo de prácticas.


José Musse

New York City


Foto: Denniz Futalan