El impacto hubiera sido mayor, incluso similar a la tragedia causada en 2005 por Katrina, sin la acción coordinada de las autoridades y la favorable respuesta de la ciudadanÃa, que esta vez le dieron lecciones al mundo sobre la forma de encarar un desastre.
En los dÃas previos al paso del huracán, los gobernadores y alcaldes de ese paÃs iniciaron una estrategia de medios que les permitió llegar a sus ciudadanos. Advirtieron sobre el riesgo que significaba el paso de Irene y las precauciones que habÃa que tomar para el caso.
Afortunadamente, esos llamados fueron escuchados: siete estados declararon el estado de emergencia e inmediatamente los planes de contingencia se pusieron en marcha.
En Nueva York, ciudad que tiene fresco el recuerdo de Nueva Orleans bajo el agua, tras el devastador paso de Katrina en agosto de 2005, el alcalde Michael Bloomberg ordenó la evacuación de más 370.000 residentes; mientras que el gobernador, Andrew Cuomo, dictaminó el cierre masivo del sistema de transporte.
En Nueva Jersey ocurrió lo mismo: el gobernador Chris Christie, pidió a un millón de personas abandonar las casas ubicadas en playas y zonas costeras.
Ricardo GarcÃa meteorólogo del Centro Nacional de Huracanes de E.U., señaló que en este caso se implementaron los mecanismos de prevención efectivos con las herramientas que se tenÃan.
"Esos lÃderes actuaron para proteger los intereses de sus ciudadanos e hicieron el trabajo para el que se supone que fueron electos", afirmó.
Según GarcÃa, el hecho de que se pudiera establecer la trayectoria del huracán también facilitó que se tomaran las precauciones del caso.
José Musse, director de la revista internacional Desastres , agregó que todos parecen haber aprendido la lección. "A pesar de las vidas perdidas y los daños millonarios, todas las agencias y oficinas del Gobierno han trabajado coordinadamente con el sector publico", dijo.
Musse explicó que declarar el estado de emergencia permitió usar recursos que de otra forma no estarÃan disponibles, y relató que el presidente Barack Obama se trasladó a la sede de la Agencia Federal de Administración de Emergencias (Fema) para monitorear todo el evento, "algo que demostró liderazgo".
Malos ejemplos
Los expertos coincidieron en que Barack Obama marcó la diferencia en esta ocasión, pues los presidentes Bill Clinton y George W. Bush fueron criticados por su respuesta a desastres. "A Clinton, primero se le criticó por arribar una semana después de que en Oklahoma City habÃa explotado una bomba que costó 168 vidas y afectó 324 edificios. Bush, por su parte, sobrevoló Nueva Orleans dos dÃas después de que las barreras contra inundaciones cedieran".
Estas inconsistencias en desastres anteriores las atribuyen al manejo que los presidentes de turno le dieron a la Agencia Federal de Administración de Emergencias (Fema), "un lugar para acomodar amigos y recomendados de los presidentes, personas sin experiencia en la administración de este tipo de emergencias".
ElColombiano.com
Firefighting Operations in High Rise and Standpipe Equipped Buildings - Lead Instructor: District Chief Dave McGrail
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