Protección Antibacteriológica Alberto Ferreras Publicado - Published: 10/01/2010Los dos bomberos del parque comarcal de Bermillo de Sayago se encontraban de guardia en su caseta prefabricada de las afueras de la localidad cuando poco antes de las once de la noche recibieron una llamada para que acudieran urgentemente al centro del casco urbano, donde se encontraba la furgoneta sospechosa que suponía un riesgo potencial.
Uno de los efectivos de extinción que se encontraba de guardia explicó que permanecieron tres horas a la expectativa en la zona porque «al principio dijeron que no sabían si sería necesario reventar la furgoneta». A las dos de la madrugada, los bomberos regresaban al parque comarcal al darse por concluido el incidente, tras confirmar los Tedax que no era necesario explosionar el vehículo y se podía retirar sin peligro el material hallado en su interior.
Sin embargo, cuando los dos bomberos, Darío Antón y Javier Bodego, llegaron a las inmediaciones del CEAS de Bermillo, donde se encontraba aparcada la furgoneta, había suficiente incertidumbre como para prepararse para lo peor. «En la primera llamada no nos aportaban datos suficientes, sólo nos dijeron que había una furgoneta con explosivos y material que no sabían qué era», declaró Javier. Por ello, accedieron a la zona acordonada por la Benemérita «con todo preparado porque no sabíamos a que nos enfrentábamos». De ahí que acudieran con la mayor cantidad de medios posibles: los dos vehículos que podían trasladar al lugar, su equipació habitual, los equipos de primera intervención, con respiración autónoma e incluso los trajes NBQ que en tan pocas ocasiones han debido utilizar.
Se trata de un equipamiento requerido únicamente en situaciones muy excepcionales, cuando hay peligro por gases o amenazas bacteriológicas.
El traje NBQ se define como una indumentaria de protección individual empleada para proteger el torso y las extremidades de la exposición directa a agentes químicos, biológicos y para evitar el contacto con partículas radiactivas.
En este caso, al no conocerse la composición de todas las sustancias que transportaba la furgoneta, los bomberos optaron por curarse en salud y, ya que lo tenían, llevarlo a la zona acordonada por si fuera necesaria su utilización, aunque finalmente no tuvieron que ponérselo. Javier no duda en que la actuación de la madrugada del jueves al viernes fue una de las situaciones más excepcionales y la más mediática de las que se ha tenido que enfrentar como bombero del consorcio provincial.
Afortunadamente, los efectivos de extinción habían recibido cursos de mercancías peligrosas que les podrían haber ayudado en caso de necesidad. También contaban con los refuerzos de San Vitero a los que habrían llamado si hubiera habido que explosionar la furgoneta, ya que «nosotros sólo somos dos».
Por otra parte, Bermillo de Sayago vivió ayer una ajetreada jornada en la que los vecinos pudieron verse en las televisiones nacionales e internacionales que desplazaron a sus periodistas al pueblo para contar lo sucedido en directo. El despliegue mediático sorprendió a muchos de los vecinos de esta localidad situada al suroeste de la provincia, a 35 kilómetros de Zamora, 11 del pueblo del que es natural el delegado del Gobierno en Castilla y León, a 26 del paso fronterizo de Miranda do Douro y a 33 de la de Fermoselle-Bemposta. Un lugar estratégico que hace que en el pueblo sean frecuentes los controles como el que permitió desmantelar una nueva célula de ETA.
El Norte de Castilla. |