Bomberos y el abuelo humanitarista

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Si alguien conocía a Joe, se sentía inmediatamente iluminado, tocado por alguien que se había convertido en una leyenda viva. Durante 46 años mantuvo una carrera ejemplar en el mundo de los deportes, en la que solo cosechaba admiraciones y devociones.

El cariño y raíces que había establecido en la comunidad eran tan sólidas como las de un viejo roble. El abuelo Joe, como lo llamaban cariñosamente, parecía haber logrado la inmortatilidad o lo que más se le asemeja. Era amado y admirado por cientos de miles. En la ciudad, había una estatua de él, en la que se leía al lado de su figura: "Educador, entrenador y humanitarista".

Nadie podía decir o pensar nada malo de él, eso era inconcebible. Pero pronto todo cambiaría.

El martes antepasado fue arrestado su asistente Jerry Sandusky, acusado de abusar sexualmente de menores. Un hombre que había creado una organización sin fines de lucro para ayudar a niños en riesgo y convertirlos en deportistas. Ahora esos niños, ya convertidos en adultos han empezado a hablar y relatar los abusos sexuales de los que fueron víctimas. Pronto la prensa se alocó al saber que el abuelo Joe habría sabido de un caso que comprometía a Sandusky que si bien reportó a la Universidad donde ambos trabajaban nunca a la policía.

El abuelo Joe siguió trabajando con Sandusky durante años luego del incidente.

Ahora se sabe que Sandusky usaba las instalaciones de la universidad donde entrenaba al equipo de futbol, para molestar a los menores que llevaba. Otro asistente del abuelo Joe habría atestiguado un asalto sexual a un niño en las duchas que involucraba a Sandusky y no había hecho nada para detenerlo, ni denunciarlo a la policía. Un caso ocurrido en el 2002, que recién salió a la luz.

El abuelo Joe, como mejor se conoce a Joe Paterno, legendario entrenador de futbol en la Penn State University no ha enfrentado ningún caso de pedofilia o de abuso de menores. Esta limpio, es más, no esta acusado de ningún delito criminal. Pero pesa sobre él un enorme cargo moral que la ciudadanía y prensa le reclama: "no haber hecho más"

Para los estadounidenses ha fallado a sus obligaciones morales.

Miles salieron a pedir su renuncia, miles reclamaban su destitución. Joe Paterno ofreció dar una conferencia de prensa que luego canceló, justo cuando las máximas autoridades universitarias consideraban su situación. Al día siguiente, la universidad anunció que había despedido a Paterno. El abuelo Joe, había perdido su oportunidad de renunciar y luego contaría que se le había informado minutos antes que a la prensa del fallo universitario que lo despedía. Todo fue vía telefónica, no en persona. Humillante final para una honrosa carrera de 46 años. Acusado de "no hacer lo suficiente".

Así funcionan las grandes sociedades. Sociedades que atraen a millones de personas de cientos de países. Las cosas son claras, lo bueno se premia y lo malo se castiga. No hay dudas, ni medias tintas. No importa quien seas o que hayas hecho por la humanidad antes. Toda falta se paga, incluyendo las que no están tipificadas como delitos.

La Penn State University podría enfrentar perdida de varios millones de dólares en demandas legales. La reputación de la universidad ha caído a niveles históricos y posiblemente la aplicación de nuevos estudiantes. Después de todo, quien quiere ir a una escuela donde sus prominentes líderes atestiguan un asalto sexual a un menor y no hacen nada para impedirlo o denunciarlo. ¿Que clase de lideres se forma ahí?

Toda la prensa norteamericana esta abocada al caso. Es un debate nacional en la que se buscan soluciones para impedir que vuelva a repetirse situaciones semejantes.

Sociedades confundidas

Es curioso como otras sociedades funcionan. Donde las líneas morales no son claras sino borrosas. Convivir con lo malo o aceptar que lo negativo se asiente en las sociedades latinas es lo normal.

En Chile, cuando unos bomberos de Talcahuano aprovecharon el terremoto para robar una tienda, algunos ciudadanos decían en su defensa "Son bomberos, hay que perdonarlos", "Salvan vidas y si necesitan cosas, las tienen que robar" Personalmente sufrí ataques por bomberos que no puedo llamar mas que ciegos y fanáticos. Fui insultado por algunos bomberos chilenos por declarar una alerta y decir que lo que permitió que bomberos y oficiales conspiraran estaba intacto, que no bastaba la expulsión sino atacar las causas que habían generado este incidente.

Ha ocurrido también en Perú donde los bomberos son perdonados de todo porque simplemente son "voluntarios".

Que sus máximas autoridades bomberiles roben no parece importarles. Cuando Juan Piperis Caravasi dirigió la institución la usó para enriquecerse y ello no parece escandalizar o generar rechazo. No fue expulsado, y ahora viste el uniforme y tiene el derecho de ocupar cargo en la misma entidad en la que defraudó. Los bomberos, la sociedad se lo pasan por alto, muy a pesar de que ha sido hallado culpable por la justicia peruana. "Es que es simpático el tipo" dicen.

Recientemente la mitad de la cúpula bomberil peruana, incluyendo a Tulio Nicolini y Rodolfo Guija se libraron del proceso que los perseguía por la adquisición de unidades médicas. Nunca demostraron ser inocentes, se declaró la expiración del caso.

Hay organizaciones con gente confundida de valores que son incapaces de diferenciar entre una rosa y el excremento. Sociedades que no tienen claridad para visualizar los problemas y separarlos para construir una mejor comunidad.

Muchos eligen vivir en la porquería y hasta exhiben su orgullo de ser parte de lo peor. No es difícil hacerlo. Se empieza negando los indicios, se continua desacreditando a los que denuncian y se termina comiendo mierda en la mañana, tarde y noche. Un día crecen, tienen hijos y los amamantan con excremento sin siquiera percatarse de ello.

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