Regularmente los medios saltan escandalizados por tal o cual evento, acusando negligencias y descuidos ante un desastre. Pero a nadie pareció preocuparle antes y los medios que reclaman nunca le dedicaron una pinta de tinta al asunto. Un caso reciente fue el terremoto y posterior tsunami que afectaron las costas chilenas. No habÃan pilotos militares disponibles, como regularmente ocurre en todos los paÃses del mundo. A excepción de aquellos que están en conflicto militar.
Hollywood nos ha hecho creer que los pilotos están en sus barracas y cuando un radar detecta una aeronave, una alarma se dispara y estos salen raudos a detener al intruso o al menos a investigar de que se trata. Pocos tienen en cuenta que sus paÃses no cuentan siquiera con buenos radares para cubrir una superficie significativa de su territorio.
El mismo Estados Unidos demoró en colocar aviones de combate durante los secuestros aéreos durante el 11S hasta que fue bastante tarde. Los aviones militares que tenÃan como misión derribar los aviones secuestrados no estaban artillados. Eso no hubiera pasado durante la guerra frÃa, cuando habÃan bombarderos nucleares armados listos para descargar sus mortÃferas armas las 24 horas del dÃa.
Para el 2001, la Cortina de Hierro era un mal recuerdo y las tensiones militares eran de otra Ãndole, por tanto la seguridad aeroespacial un tema bastante relajado.
La teorÃa del Cisne Negro creada por Nassim Nicholas Taleb, es un termino más activo en el mundo de los desastres. Encierra el factor sorpresa del evento que se define de la siguiente manera: Un alto impacto duro de predecir porque no hay una historia sólida de sucesos similares en el área. Por lo que hace inútil las estadÃsticas, por lo mismo aunque sabemos que suelen ocurrir son tan raros que la gente desconoce que puede pasar o estén advertidos de tomar previsiones del mismo.
Un huracán golpeando New York, Internet, la caÃda del muro de BerlÃn, y los mismos ataques del 11 de setiembre del 2001 son ejemplos de eventos que no han sido previstos.
El terremoto y tragedia nuclear de Fukushima puede ser entendido mejor cuando usamos el sÃndrome Einstein y la teorÃa del Cisne Negro. Por un lado, la gente reacciona ante la evidente peligrosidad nuclear, decidiendo cerrar todas las plantas nucleares en Alemania y por otro lado, se sorprenden que todas las medidas preventivas y de seguridad planeadas para emergencias en Fukushima hayan quedado corta ante los eventos. Como un sismo inusualmente fuerte, secundado por una cadena de situaciones que crearon el peor escenario posible.
El 2011 ha estado plegado de Einsteins y cisnes negros. Inusual número de tornados en áreas donde no se les conocÃa y gente enojada porque sienten que las agencias de emergencias no hicieron bien su trabajo de planeación.
Firefighting Operations in High Rise and Standpipe Equipped Buildings - Lead Instructor: District Chief Dave McGrail
Exposición Internacional de Seguridad, Protección contra Incendios, Seguridad Electrónica, Industrial y Protección Personal