Unas 275 mil viviendas y comercios han sufrido desperfectos durante las inundaciones, que han golpeado sobre todo a unos pocos distritos de las provincias meridionales de Sindh y Baluchistán, según la fuente.
"El monzón terminó a finales de septiembre. No esperamos más lluvias pues está llegando el invierno, pero el ritmo con que el agua está retrocediendo en algunas zonas es muy lento", se lamentó Kamal.
Pakistán vivió en 2010 las peores inundaciones de su historia tras un monzón extraordinariamente lluvioso que, sumado a un deshielo también especialmente abundante, dio lugar a un caudal fluvial que anegó buena parte del paÃs.
Aquellas inundaciones ocasionaron más de 20 millones de damnificados y cerca de dos mil muertos, mientras que el año pasado las consecuencias del monzón se cebaron en la agricultura del sur de Pakistán, donde casi el 75% de los cultivos quedó dañado.