De desplazado interno a plata olímpica: El increíble viaje de un pesista colombiano
Jueves 02 de Agosto de 2012 17:59
Cuando el levantador de pesas colombiano Óscar Figueroa subió al podio en los Juegos Olímpicos de...
Por Anastasia Moloney
Cuando el levantador de pesas colombiano Óscar Figueroa subió al podio en los Juegos Olímpicos de Londres agarrando su medalla de plata, dejó salir un poderoso grito de alegría.
Lo mismo hicieron cientos de miles de colombianos que se habían sintonizado para ver en vivo la competencia de levantamiento de pesas el lunes pasado, celebrando un logro que ha convertido Figueroa de un momento a otro en un héroe nacional famoso en todos los hogares.
La victoria de Figueroa en la división de 62 kilos del levantamiento de pesas tiene algo extraordinario.
El atleta de 29 años es uno de los estimados cinco millones de individuos desarraigados de su hogar como resultado de un conflicto de casi cincuenta años en Colombia.
Nacido de una humilde familia en Zaragoza, una ciudad en el departamento noroccidental de Antioquia, Figueroa sólo tenía 9 años cuando huyó de su hogar con su madre y tres hermanos para huir de los enfrentamientos entre grupos armados ilegales.
La familia se estableció en la ciudad de Cartago, en el suroeste del país, donde Figueroa descubrió su talento y pasión para los deportes, incluyendo el fútbol, el baloncesto y la natación. Al final se dedicó al levantamiento de pesas, cuando su profesor de educación física vio su potencial.
Su victoria olímpica fue inmediatamente celebrada en las redes sociales y Twitter. El Presidente de Colombia Juan Manuel Santos twiteó: “Felicitaciones a Óscar Figueroa por la medalla de plata y el récord olímpico, todo el país celebra”.
El escritor colombiano Hector Abad reflexionó sobre las tragedias personales de Figueroa y del medallista olímpico Rigoberto Urán, plata en ciclismo en ruta. “Medallas de plata. Urán: el padre asesinado. Figueroa: desplazado por la violencia. Si esto no es un retrato de mi país...”, twiteó Abad.
Otra colombiana Leidy Marcia, twiteó: “¡Un momento de gloria para Óscar Figueroa y para Colombia!”.
Las personas desplazadas en Colombia constituyen aproximadamente el 10 por ciento del total de la población del país, de 46 millones, y son uno de los grupos más vulnerables de la sociedad colombiana.
Muchas familias desplazadas terminan instalándose en los barrios marginales de las grandes ciudades colombianas, a menudo ganándose la vida como vendedores en las calles, empleados de limpieza o trabajadores ocasionales en la construcción.
Según una ONG local, una persona desplazada en Colombia tiene más probabilidades de estar desempleada, ganar menos, vivir en la pobreza y pasar hambre de alguien que no ha sido desplazado. También es más probable tengan menos educación primaria y no tengan educación secundaria.
Sin embargo, Figueroa ha mostrado que eso no tiene que ser así. Él, con el apoyo de su madre y el calor de su familia, ha logrado lo que muchos colombianos sólo han soñado.
Publicado en su versión original, en inglés, por AlertNet News Blog